Ayer por la tarde nos acercamos al roko para pegarnos una tundada, con distintas suertes. El Alex dijo que iba a tundar, pero ya llegó tundado de casa: que si un examen, que si la espalda... total, no tundó nada. El Rubén tundó mucho al principio y quedó muy tundado al final: hay que ir quitándose ese óxido. El Ángel, como siempre, tundó, tundó y siguió tundando: debe ser que el agua de la piscina, en lugar de dar óxido, lo quita. Y por último, el Yo tundó, medio tundó y finalmente acabó tundado: entre tunda y tunda, hay que ganar fondo como sea.
En cuanto a la cuerda, de 10'2 y casi nueva, nos tundó a todos: a poco que el asegurador se despiste con el grillo, le tunda la mano.
El Yo (Julián).
2 comentarios
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jajaja
Lo reconozco, ayer no fué un buen día para mí.
Un par de vías y petao, va a ser verdad eso que dice Julián del oxido. El y Angel me sorprendieron, mantienen la forma después del verano. Y vienen fuertes, será difícil para los oxidados tundarlos algún día. Pero esta no es mi última palabra, volveremos al rocódromo y allí hablaré de nuevo.
El que se halle libre de fatiga que tire la primera tunda
Pues sí, Julián lo ha contado a la perfección. Rubén llegó con muchas ganas de tunda, incluso abrió una vía, por fin, ya que siempre se escaquea y nunca abre. Abrió la vía esquinera del desplome, que después fue su tumba. Yo creo que le faltó fumigar y le sobró la powerball, mucho record, pero después, tundado y hundido. Julian estuvo fuerte, bastante fuerte, subiendo con soltura y sin problema, se le ve en forma, no en vano es el plusmarquista de vías seguidas, y esa experiencia pesa.
La semana que viene, se avecinan más tundas, seguiremos informando.
ángel.